Modelismo
Los días fantasma: hoy es miércoles, aunque no lo parezca
Estas pasadas Navidades algo parece haberle sucedido a mucha gente de forma casi continua, por lo que se ha oído en conversaciones. Al menos yo estoy seguro de que no he sido el único: un día que me parecía miércoles escuché decir «hoy es domingo» y «hoy es lunes» a la vez (y era martes). Miércoles que parecían viernes, martes vividos como sábados, y una sensación generalizada de que algo estaba mal en el calendario. Esos días que no se sabe muy bien qué son acaban convirtiéndose en días fantasma compartidos colectivamente: todo el mundo desubicado a la vez, comentándolo en voz alta, confirmando que el fallo está en el esquema mental con el que organizamos la semana.
En psicología se suele hablar de desorientación temporal para describir la dificultad de situarse correctamente en el calendario, pero en estas fechas el fenómeno tiene una causa muy concreta: la ruptura del esquema temporal semanal. El cerebro funciona con patrones muy estables: el lunes empieza la semana laboral, el viernes acaba. Tal vez los autónomos y quienes teletrabajan continuamente tengan reforzada esa sensación de desubicación temporal más todavía, algo que también sucede en vacaciones y que sucedió mucho durante la pandemia del covid.
El hecho cierto es que cuando aparecen festivos intercalados en mitad de la semana los patrones que tenemos grabados a fuego dejan de encajar. El resultado es un error de anclaje: seguimos interpretando los días como si el calendario «normal» siguiera vigente, aunque ya no lo esté. Mañana es jueves, que conste.
Cruce de cables: el precio RAM por las nubes por la demanda generada por la IA
Mi intervención más reciente en Cruce de Cables de RNE ha sido sobre el precio de la memoria RAM, que como habrás podido comprobar si has intentado comprar cualquier cantidad de ella en los últimos tiempos no sólo escasea en el mercado sino que además está a unos precios impensables hace apenas medio año.
El audio está aquí:
- Cruce de cables: la memoria RAM se está disparando de precio por su demanda para sistemas de IA [a partir de 21:00].
El asunto es que las empresas que están detrás de ChatGPT, Gemini y similares se han lanzado a comprar memoria RAM, en especial la de más altas prestaciones, como si no hubiera un mañana. Esto es porque los grandes modelos de lenguaje –LLM para los amigos– necesitan una cantidad brutal de RAM por usuario.
Y es que si bien un ordenador personal para uso general va que chuta con 8 ó 16 GB de RAM se calcula que sólo para tener abierto ChatGPT en cada servidor en los que corren estos servicios son necesarios unos 100 gigas de memoria. A los que hay que añadir decenas de gigas por cada persona que está preguntándole a ChatGPT –o similar– cualquier chorrada.
Así que OpenAI y similares tienen prácticamente copada la producción de los próximos dos años. Y a ver a partir de ahí. Porque los fabricantes no están muy por la labor de aumentar la producción, lo que les costaría un pastizal. Les viene, de hecho, mucho más a cuento vender a precios astronómicos su futura producción. El mercado autorregulándose y tal.
Así que de momento los tres fabricantes de RAM que hay en el mundo –otras marcas usan sus chips–, que son Samsung y SK Hynix en Corea del Sur y Micron en los Estados Unidos, han decidido, en el caso de los dos primeros, centrar casi toda su capacidad de producción en la RAM de altas prestaciones que demandan los centros de procesos de datos de IA. Mientras que Micron ha decidido abandonar por completo el mercado de consumo.
Aunque tampoco hay que olvidar que lo que están haciendo es vender a estas empresas que van a tope con la IA cantidades ingentes de RAM que aún no se ha producido para equipar tarjetas procesadoras que no están instaladas en centros de datos que aún no se han construido, con el fin de satisfacer una demanda que está por ver si existe y obtener beneficios que aún no se producen. Y que quizás nunca se produzca.
Así que cuando estalle la burbuja de la IA veremos qué sucede.
Lufthansa cumple cien años aunque un poco según cómo lo mires
Clase Senador de un Boeing 707 alrededor de 1965; el 787 de la flota del centenario; uno de los 40 Junkers F13 que entre 1926 y 1934 formaron parte de la flota de Luft Hansa; uniformes de las azafatas entre 1970 y 79;
Tal día como hoy en 1926 se creó la empresa Deutsche Luft Hansa A.G. como resultado de la unión de Deutscher Aero Lloyd y Junkers Luftverkehr, las dos aerolíneas más grandes del país. Aunque no sería hasta 1933 cuando empezó a ser conocida como Lufthansa. Así que se puede decir que Lufthansa cumple hoy cien años. Y así lo está celebrando la aerolínea.
La unión de ambas fue ordenada por el gobierno alemán, que de paso obligó al cierre de las demás con la idea de reducir la cantidad de dinero que estaba metiendo en apoyar la industria aeronáutica.
El primer vuelo de Deutsche Luft Hansa A.G. tuvo lugar el 6 de abril desde el aeropuerto de Tempelhoff en Berlín con destino a Zurich aunque con escalas en Halle, Erfurt y Stuttgart. Fue llevado a cabo por un Fokker F.II.
De todos modos hay una cierta salvedad en lo del centenario de la aerolínea, y es que no ha existido durante estos cien años, pues tras la rendición de Alemania los aliados confiscaron todas las aeronaves del país. Y los activos restantes tras la confiscación se liquidaron el 1 de enero de 1951 y la empresa fue disuelta por su asociación con el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
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