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Development » Deprecations #2585 (stable)
El desafío diario de completar 18 palabras letra a letra en 30 segundos
No son palabras excesivamente rebuscadas, aunque están en inglés, pero completar este reto diario se antoja muy complicado. Se llama 18 Words y hace referencia a que hay que adivinar, combinando las letras, 18 palabras, cada una en 30 segundos como máximo. Es como jugar al Cifras y letras extremo, pero sin las cifras.
Hay un juego cada día y como te guarda la puntuación diaria solo hay un intento por reto. Así que hay que esforzarse y afinar. Se empieza con un par de palabras de 4 letras (muy fácil), luego cuatro de 5, de 6 y supongo que la cosa se sigue complicando, no sé cuánto porque yo a las de 7 letras solo he llegado una vez y la cabeza ya me daba tantas vueltas que no acerté ni la primera.
Un truco es utilizar el teclado en vez del ratón si juegas con el ordenador; en móviles/tabletas es más directo. Con esto se ganan unos segundos que pueden ser la diferencia entre el cielo (pasar nivel) o el infierno (game over).
Para lo sencillo que es me ha parecido que es un juego muy resultón y viciante; como además se pueden repasar los días anteriores (una vez por día, eso sí), permite entrenar un poco para «ir calentando».
Es un juego del creador de los zanagramas, que ya nos acostumbró a plasmar bien buenas ideas de letras y palabras. Había otro casi igual llamado 23 palabras pero parece que desapareció con el paso del tiempo.
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Tomesphere: 8 millones de artículos científicos para alimentar a la IA, y para los humanos si eso ya tal
Tomesphere es una nueva plataforma pensada para que los agentes de IA trabajen directamente con literatura científica (papers) sin tener que extraer texto de documentos en Word o PDF. Reúne más de 8 millones de artículos procedentes de 6 repositorios (arXiv, PMC, bioRxiv, medRxiv, eLife y F1000) y ofrece los resultados en diversos formatos para reducir y abaratar el número de tokens necesarios. Aparte de eso, también hay bonitos PDF legibles para los humanos que quieran leer la misma información.
La plataforma conecta automáticamente cada publicación con otros recursos relacionados. Actualmente tiene 402.000 trabajos revisados por pares, 146 millones de menciones de entidades médicas, 1,58 millones de artículos sobre los genes, 132.000 ensayos clínicos.
Todo está organizado en unos 25.000 clústeres semánticos que resultan ágiles y muy entretenidos de navegar; cada trabajo tiene un resumen automático para decidir si merece la pena leerlo o no, enlaces a código y modelos si se mencionan proyectos de GitHub, Hugging Face y similares, indicadores de confianza con revisiones abiertas, retractaciones e índices de impacto, e incluso vídeos explicativos en algunos casos.
La idea es convertir cada artículo científico en una unidad de conocimiento estructurada, que aunque puede ser principalmente alimento para ChatGPT, Claude, Perplexity, Bing, Gemini y similares, también está ahí para los osados humanos que quieran navegar sus procelosas aguas. Es una especie de capa de metadatos extra tanto para investigadores como para modelos de IA, un gran ejemplo de colaboración para analizar la literatura científica de forma mucho más eficiente.
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Konockoff, una extensión para Chrome y Firefox (y pronto para Safari) que permite ocultar los productos de marcas chungas y desconocidas en Amazon
Knockoff en acción con la opción de atenuar resultados de marcas chungas o desconocidas; arriba a la derecha se ve el panel de resultados y ajustes
¿Te acuerdas de cuando el buscador de Amazon funcionaba bien? No, yo casi tampoco. Por eso me ha alegrado la tarde descubrir Knockoff¹ de Josh Pigford, una extensión disponible para Chrome y Firefox que permite identificar y ocultar o marcar los productos de marcas desconocidas o definitivamente chungas al buscar algo. Al parecer está pendiente de la aprobación de Apple para sacarla también para Safari.
Para ello utiliza una base de datos de marcas conocidas y analiza las desconocidas a la busca de nombres con muchas mayúsculas, series de consonantes impronunciables, y cosas así. «Marcas» como WNPETHOME, EHEYCIGA, YXYL, LU&MN, JOYIN, TOMY, GODONLIF, YOOJEE, LINGTENG, LANEIGE, VISCOO, BIODANCE, COOFANDY, BALENNZ, TOSY y LUENX, por citar unas cuantas, son así convenientemente filtradas.
Da la opción de ocultar por completo los resultados «truchos», de atenuarlos, o de etiquetarlos. Y también ofrece varios niveles de rigor a la hora de hacer el filtrado: relajado, estándar o estricto. Aunque si se equivoca puedes hacer click en la etiqueta que le pone a los resultados –siempre que no los tengas ocultos, claro– y decirle si sí o si no o si todo lo contrario. Como bola extra permite esconder los resultados patrocinados.
No necesitas tener una cuenta en ningún sitio para usarlo y no hace ningún tipo de seguimiento; todo se ejecuta en tu navegador. Sólo necesita conectarse a Internet una vez al día para actualizar la lista de marcas chungas y permiso para acceder a los datos que lleguen de las webs que Amazon tiene en distintos países.
Así que el buscador seguirá buscando lo que le dé la gana. Pero al menos verás menos basura en las páginas de resultados.
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¹ Knockoff en inglés quiere decir copia, imitación.
Development » SpotBugs #3077 (stable)
El Servicio Secreto pidió al presidente Trump que dejara la cumbre de la OTAN en Turquía en uno de los Air Force One de antes en vez de en el que le regaló Catar
El VC-25 Bridge, AKA el Air Force One catarí, despegando – Fuerza Aérea de los Estados Unidos
El presidente Trump llegó a la cumbre de la OTAN en Turquía a bordo de su nuevo Air Force One, el donado por Catar y modificado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos para que sirva como transporte presidencial. Ya lo había estrenado unos días antes.
Pero durante su estancia en Turquía la guerra-no-guerra con Irán volvió a recrudecerse por lo que el Servicio Secreto, la agencia que se encarga, entre otras cosas, de la protección del presidente, le pidió que volara de vuelta en uno de los Air Force One de antes.
Sí, técnicamente el Air Force One es cualquier avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) en el que en ese momento esté a bordo el presidente. Así que el avión ex-catarí tiene en realidad la denominación VC-25 Bridge mientras que el otro, en el que dejó Turquía, es uno de los dos VC-25A que tiene la USAF y que algún milenio de estos serán sustituidos por los VC-25B, una versión moderna. Así cada uno de ellos voló con el indicativo Air Force One mientras Trump estuvo a bordo.
Claro que Trump siendo Trump dijo que habían hecho esto por un lado por nostalgia y por otro para poder enviar el avión nuevo a la base de Mildenhall en el Reino Unido para que lo viera el personal allí destacado. Lo que no, no tiene mucho sentido. Y menos teniendo en cuenta que el avión en el que viajaba Trump también voló a Mildenhall y allí se cambió de avión para volar a los Estados Unidos.
Este episodio ha vuelto a poner el foco en el asunto de la adecuación –o más bien de la falta de adecuación– del avión catarí para su nuevo cometido. Y es que a fin de cuentas, por aquello de ponerlo en servicio para el 250 cumpleaños de los Estados Unidos, no incorpora todos los sistemas de seguridad que sí montan los VC-25A y que montarán, algún día, los VC-25B.
Y también está el asunto de la moralidad o legalidad de que un presidente en el cargo haya aceptado un regalo valorado en 400 millones de dólares, regalo que además viene de un gobierno extranjero. Pero eso es otra historia.
Aunque algo me dice que este Air Force One catarí va a dar mucho más que hablar en el futuro.





