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Stellar Photo Recovery, una utilidad para recuperar fotos (y audios y vídeos) borrados o incluso de tarjetas y discos estropeados
Nos han pasado una licencia para que pudiéramos probar Stellar Photo Recovery, una utilidad que a pesar de su nombre no sólo sirve para recuperar fotos sino también archivos de audio y vídeo. Afortunadamente –toco madera– no tenía necesidad de recuperar nada pero vistos los resultados me tranquiliza saber que, llegado el caso, tengo opciones porque funciona muy bien.
La idea es que puedas recuperar fotos, audios y vídeos que hayan sido borrados por error; que estén en una unidad de almacenamiento que haya sido formateada; o incluso en una unidad estropeada que tu ordenador se niegue a montar, hasta el punto de que te ofrezca formatearla. ¡Di que no en ese caso!
Mis pruebas las empecé por lo más fácil, que fue ir pasando Stellar Photo Recovery a distintos pinchos USB que tenía repartidos por ahí para ver qué archivos borrados localizaba. Luego pasé a una tarjeta CF formateada. Y el último paso fue un disco duro que al conectarlo a mi Mac lo único que me ofrece es borrarlo.
Y en todas ellas Stellar Photo Recovery encontró archivos que recuperar. No sé en el caso de los pinchos USB porque no recuerdo que había en ellos, ni en el caso del disco duro porque era del portátil de un compañero. Pero en el caso de la tarjeta CF diría que localizó todos los archivos que había en ella antes de que la formateara.
Despacito y con buena letraEl primer paso es siempre decirle qué quieres recuperar. Puedes optar por la opción Recuperar todo o bien escoger si quieres recuperar Fotos, Audio o Vídeo o cualquier combinación de dos de ellos.
Stellar Photo Recovery incorpora una base de datos de tipos de archivos, que es la que utiliza para buscarlos. Se accede a ella en el botón Formatos de archivo RAW (nada que ver que los RAW de las cámaras de fotos). Y allí, si tienes muy claro lo que buscas, es más rápido seleccionar qué tipo o tipos de archivos buscas en concreto. Cuantos menos selecciones, más rápido irá todo.
Pero un truco interesante de la aplicación es que le puedes enseñar un tipo de archivo que no conoce pulsando la opción Añadir encabezado y arrastrando a esa ventana al menos diez archivos como los que quieres recuperar para que pueda extraer de ellos la información necesaria para identificarlos.
Hecho esto, toca empezar la recuperación en sí desde la pestaña Recuperar desde. En ella aparecerán todos los volúmenes y dispositivos que ve el programa, incluso ese disco duro que mi Mac quería formatear. Mi experiencia es que seleccionando volúmenes se le escapan bastantes cosas y que es mejor hacer la recuperación por dispositivos.
Hay dos tipos de escaneo, el rápido y el profundo. Mi experiencia en este apartado es que un escaneo profundo siempre encuentra más cosas. Aunque a lo mejor tienes suerte y te apañas con un escaneado rápido. Y nada te impide empezar con uno y luego aplicar el otro si no ha habido suerte.
Bueno, nada salvo que el escaneo profundo no se puede aplicar a todos los dispositivos; en ese caso no te aparecerá la opción. En cualquier caso si SPR no detecta archivos en un escaneo rápido pasa automáticamente al profundo.
Eso sí, en un escaneo profundo la aplicación tendrá que acceder a todos y cada uno de los sectores del volumen o dispositivo que hayas escogido. Así que, como es de esperar, tardará más cuánto más grande sea.
Lo bueno es que puedes pausar el escaneo en cualquier momento, guardar los resultados hasta ese momento, y retomarlo más tarde.
Los resultados
Stellar Photo Recovery haciendo lo suyo
En cuanto pulses Recuperar pasarás a la ventana de resultados, que es la que se ve arriba, en la que irán apareciendo los archivos que Stellar Photo Recovery vaya detectando.
Tienes la opción de verlos como Lista clásica, que te mostrará la estructura de directorios en la que estaban los archivos que vaya encontrando; Lista de archivo, que es la escogida en la imagen de arriba, en la que verás los archivos por tipo de archivo; y Lista eliminada, que te mostrará los archivos que fueron eliminados del volumen o disco desde el que estás intentando la recuperación. Estos son los que tienen más probabilidades de poder estar dañados ya que su espacio puede haber sido sobreescrito por otros archivos.
En cualquiera de las listas puedes hacer clic en una carpeta para ver sus contenidos ya sea como lista, como iconos, como columnas, o como galería, al estilo del Finder. Un doble clic en cualquiera de los archivos te mostrará, si es posible, una vista previa de su contenido.
Es esta parte la que diría que va peor de la aplicación, ya que a veces le cuesta cambiar o tan sólo mover la ventana, y eso que la probé en un MacBook Air M4 con 16 gigas de RAM. Lo comenté con Stellar y han quedado en mirarlo porque mi cacharro no debería tener problemas con esto. Aunque en cualquier caso es un problema menor porque no afecta a su capacidad de recuperar archivos, que es de lo que se trata.
Y también es aquí dónde eché mucho en falta algún tipo de navegación mediante el teclado, porque salvo en la vista Galería tienes que ir pinchando archivo a archivo, lo que es muy poco práctico y lento.
Pero en cualquier caso una vez seleccionados los archivos a salvar Stellar Photo Recovery te preguntará dónde quieres guardarlos y creará una nueva carpeta con ellos allí dónde le hayas dicho.
Yo probé la versión para macOS, compatible con High Sierra 10.13 y posteriores. Pero también está disponible para Windows 11, 10, 8.1, 8 y Windows Server 2022, 2019 y 2016.
Para cualquiera de las dos plataformas está disponible en tres versiones distintas: Estándar, Profesional y Premium. Yo he usado la Estándar. La Profesional, además de recuperar archivos, es capaz de intentar reparar fotos corruptas. Y la Premium, además, hace lo mismo con vídeos.
En el momento de publicar esta reseña el precio de las licencias es de 60, 70 y 80 euros respectivamente porque están de oferta. Sus precios normales son 70, 100 y 180 euros.
Pero ojo, que la licencia es anual, aunque no se renueva automáticamente.
Si, el FSM no lo quiera, te ves en la necesidad de usar Stellar Photo Recovery no te quedan muchas más opciones que pagar la licencia para un año. Aunque una vez salvados tus archivos –esperemos– puedes dejarla caducar hasta que –esperemos que no– necesites volver a utilizarla.
En definitiva, y como decía arriba, es una herramienta que funciona bien y da tranquilidad saber que, llegado el caso, está ahí. Aunque por supuesto nadie puede garantizarte los resultados. Pero siempre es mejor poder probar con ella que tener que dar tus fotos por perdidas.
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Web Site » javadoc #329 (stable)
Development » Deprecations #2512 (stable)
Development » Ignored Test Scan #3232 (stable)
Development » SpotBugs #2994 (stable)
Development » Packages #3062 (stable)
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El tipo que se ha dejado más de diez años y una cifra de cinco dígitos en euros en hacer una maqueta del aeropuerto de Kai Tak
Como en todas las cosas en el aerotrastorno también hay niveles. Aunque Hubert está sin duda en uno de los más altos: se ha dejado diez años y una cifra de cinco dígitos en euros para construir una maqueta de 3×4 metros del antiguo Aeropuerto Internacional Kai Tak en Hong Kong.
De pequeño Hubert vivía muy cerca del aeropuerto. Tanto que, sin salir de casa, podía ver pasar los aviones tras hacer el espectacular viraje previo al aterrizaje. Y los fines de semana, como su padre también era del ramo del aerotrastorno, solían ir al aeropuerto propiamente dicho para verlos algo más de cerca.
Pero en los 90 se fue a Canada a estudiar y no volvió a Hong Kong hasta 2008, cuando el aeropuerto llevaba 10 años cerrado, pues funcionó de enero 1925 a julio de 1998. Y uno de los motivos de su traslado fue lo encajonado que estaba en el centro de la ciudad, lo que no sólo le impedía crecer sino que complicaba bastante los aterrizajes.
Y se dio cuenta de lo mucho que echaba el viejo aeropuerto. Así que empezó a documentarse –empleó un año en eso– para hacer una maqueta a la que ha ido añadiendo modelos de aviones a escala 1:400. Su idea es tener al menos un ejemplar de cada uno de los modelos que volaban a Kai Tak. De ahí la cantidad de cinco dígitos en euros que se ha dejado en el proyecto de la que habla su esposa.
La escena que sale en este reportaje, que tardó tres días y medio en preparar, intenta reproducir el estado del aeropuerto y de las aerolíneas presentes en él cuando cerró. Y para ello contó con la ayuda de su amigo Alvin, un planespotter que empezó su «carrera» en Kai Tak y que aún hoy se sabe los horarios de los vuelos de entonces. Bueno, eso y que tiene copias de algunos de los horarios de entonces.
Reconoce que algunas cosas las ha construido un poco a ojo porque la superficie que ocupaba el aeropuerto ahora está ocupada por carreteras, edificios de viviendas, centros comerciales y similares y no todo está documentado; hay que recordar que en 1998 las cámaras digitales aún eran básicamente una promesa de futuro.
Aunque reconoce que si le dan unos planos más o menos detallados de algo que está en su maqueta y que no coincide con lo que ha hecho tiene que reconstruir ese elemento siguiéndolos. Tiquismiquis FTW!
Para él ha sido no sólo una forma de reconectar con su infancia, sino también con su padre, que aunque falleció antes de que terminara la maqueta sabía que la estaba haciendo; para Alvin también ha sido una forma de rememorar sus primeros años de spotter.





