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Una guía turística interactiva 3-D con fotografías estereoscópicas, inventado hace más de un siglo
Estuve cambiando correos con Alberto, que me descubrió unas guías fotográficas estereoscópicas llamadas Turismo práctico, un invento muy parecido al View-Master de los años 70, solo que se inventaron medio siglo antes, hacia la década de 1910. En su desván tiene un chisme original de estos y algunas guías, pero el invento tiene mucho más historia.
Una especie de Google Street View de hace un sigloEste invento de la editorial barcelonesa de Alberto Martín está perfectamente descrito en un artículo de la Colección Fernández Rivero de Fotografía Antigua. Era una ambiciosa guía de imágenes estereoscópicas que permitían «recorrer España sin salir de casa». El visor especial, bajo el nombre de El Turismo Práctico, reunía centenares de fotografías, ofreciendo una «experiencia inmersiva« sorprendentemente avanzada para la época. La colección comenzó a comercializarse durante la década de 1910 y llegó a alcanzar unas 71 carpetas temáticas.
En estas guías estaban incluidas tanto capitales de provincia como monumentos, comarcas y territorios bajo administración española. Se estima que se publicaron alrededor de 918 vistas estereoscópicas diferentes, que se vendían mediante suscripción y a plazos (precursores de cómo se venden las apps hoy en día, sin duda). Los compradores recibían además del visor unas cajas-estuche para almacenar las imágenes.
Más allá de su interés comercial, la colección constituye un extraordinario documento histórico de la España anterior a la Guerra Civil. Hay algunas con mercados, puertos y escenas cotidianas captadas por diversos fotógrafos, entre ellos Adolf Mas y Enrique Castellá. Vista hoy, la colección resulta ser una mezcla de archivo histórico, guía turística y tecnología inmersiva en un intento de crear un formato nuevo antes de que nadie imaginara internet, la fotografía digital o los vídeos de YouTube de paseos por lugares remotos.
Una herramienta para escanear negativosAlberto también me habló de otro proyecto que ha lanzado, llamado Negativo Lab. Es un sencillo laboratorio para digitalizar negativos antiguos, de blanco y negro normalmente, aunque también funciona en color. Basta escanear el negativo tal cual, subir la imagen y aparecerán un montón de controles para ajustar la luz, simulando en parte el proceso químico tradicional, pero también el contraste, brillo y rango tonal.
No todo el mundo conocerá hoy en día lo que son los negativos, claro. Yo guardo todavía algunos en casa y ciertamente se puede mejorar la calidad al escanearlos (con un buen escáner de 4.800 dpi al menos) comparándolo con escanear las copias en papel. Así que, quien esté interesado por el tema, ya tiene una herramienta más.
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