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Un SR-71 Blackbird de la NASA desaparece del lugar en el que estaba expuesto y esto dispara todo tipo de teorías acerca de su posible vuelta al servicio
El SR-71 Blackbird de la NASA en su elemento – NASA
Una vez retirado del servicio activo el SR-71 Blackbird con matrícula NASA 844 estuvo años expuesto en el exterior del Centro Armstrong de Investigaciones de Vuelo situado dentro de la Base Aérea de Edwards. Pero desde al menos el pasado 17 de mayo ya no aparece en las imágenes de Google Maps.
El avión en cuestión, que originalmente llevaba el número de serie 61-7980 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, fue el último Blackbird fabricado y el último en volar allá por 1999.
No está muy claro el motivo de su desaparición, que podría ser algo tan sencillo como que se lo hayan llevado para hacerle algo de mantenimiento, pues tener un avión a la intemperie es muy chungo, por mucho que sea en un entorno desértico.
Pero una publicación de Jared Isaacman, el director de la NASA, en esa red que no enlazamos apunta a una posibilidad mucho más excitante como es que la agencia pudiera querer devolver el avión al vuelo como parte de su flota de aviones X para hacer investigaciones aeronáuticas. Y es que no hay que olvidar que la primera A de la NASA es de Aeronáutica.
No sería una tarea nada fácil –hasta el combustible que usa el Blackbird es (o era) especial– pero el 844 tiene una ventaja que ningún otro SR-71 de los que hay más o menos conservados, y es que los largueros de sus alas nunca fueron cortados dentro del proceso de desmilitarización del avión porque cuando dejó de volar ya no era administrativamente un avión militar.
Y la NASA no está ayudando a aclarar el misterio. Esto es lo que ha dicho al respecto, al menos por ahora:
La NASA cuenta con una larga trayectoria en la superación de los límites de la aviación experimental, y seguimos explorando oportunidades para seguir construyendo sobre ese legado. Tal y como ha señalado el administrador Isaacman, queremos que la NASA vuele más alto, más lejos y más rápido de lo que lo ha hecho en décadas. Reconocemos el interés que suscita el SR-71 y su notable historia en la NASA, pero por el momento no disponemos de información adicional que compartir sobre esta aeronave.Así que habrá que estar pendiente.
A fin de cuentas en los Estados Unidos andan a vueltas con volver a poner en vuelo un F-14, algo que tampoco es trivial.
Vaya con el teclado y su pasado
El teclado es una amalgama heterogénea, variada, contradictoria y desordenada de soluciones provisionales, soluciones a corto plazo, conjeturas sobre usos futuros, apropiaciones descaradas y analogías apresuradas. El teclado ha evolucionado a partir de lo que solían hacer las generaciones anteriores de músicos, mecanógrafos y telegrafistas. La mecanografía es un viejo fantasma que acecha el presente. El teclado QWERTY es su cripta.
– Jeff Jarvis en
Hot Type: The Magnificent Machine that Gave Birth to Mass Media and Drove Mark Twain Mad
La Armada de los Estados Unidos adjudica a Boeing el desarrollo del F/A-XX, su caza embarcado de sexta generación
impresión artística a propósito no demasiado detallada del F/A-XX – Armada de los Estados Unidos
Hace unas horas la Armada de los Estados Unidos confirmaban que había adjudicado a Boeing el desarrollo del F/A-XX, el que será su caza embarcado de sexta generación y el avión llamado a sustituir al F/A-18E/F Super Hornet y complementar al F-35C a partir de la década de 2030.
El contrato tiene un valor de algo más de 20.000 millones de dólares y servirá para que Boeing desarrolle y fabrique aviones de prueba que servirán para comprobar la aeronavegabilidad, la integración de armamento y los sistemas de misión, y los equipos de tierra. Luego vendrá lo de comprar los que la Armada necesite para equipar sus escuadrones y soltar por ellos otros cuantos miles de millones de dólares.
El F/A-XX será la pieza clave de lo que la Armada denomina Air Wing of the Future, Ala embarcada del futuro, que integrará también al F-35C y otras aeronaves de combate colaborativas no tripuladas. Aunque aún se conocen muy pocos detalles de él más allá de cosas más o menos obvias como que Se espera que este avión ofrezca un alcance, una capacidad de supervivencia y unas capacidades de conexión en red considerablemente superiores a las de los cazas actuales de la Armada.
Boeing se impuso a Northrop Grumman en la adjudicación del contrato después de que Lockheed Martin quedara eliminada en una fase anterior del proceso de selección porque al parecer su propuesta no cumplía con los requisitos de la Armada.
El F/A-XX va a ser en San Luis, igual que el F-47, el primer caza de sexta generación para la Fuerza Aérea, cuya adjudicación se llevó Boeing a principios de 2025. Aunque la armada se ha asegurado de que la planta motor y la célula de ambos sean distintas para eliminar el riesgo de que problemas detectados en cualquier de ellas pudieran paralizar las dos flotas.
Pero aún así, visto el aparentemente eterno reguero de problemas de Boeing con todas las adjudicaciones que se ha llevado en los últimos años para el desarrollo de aviones para las fuerzas armadas de los Estados Unidos¹ como por ejemplo el avión nodriza KC-46 o el entrenador T-7A Red Hawk el que la Armada haya optado de nuevo por ella no deja de parecerme poco menos que un enorme acto de fe.
Y eso por no hablar de que salvo algunos biplanos de relativo éxito en la Primera Guerra Mundial y algún que otro avión en el periodo de entreguerras Boeing nunca ha diseñado un caza de éxito por su cuenta. Y mucho menos un caza embarcado.
Porque tanto el F-15 como el F-18 vienen de la compra de McDonnell Douglas, y está por demostrar que la Boeing actual conserve algo de esa sabiduría. Y el F-22 lo fabrica a medias con Lockheed Martin.
Así que veremos.
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¹ Lo de los problemas con la Starliner o con sus aviones comerciales lo dejamos para otro día para no hacer mucha sangre.





