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Adif limita a 160 kilómetros por hora los trenes de alta velocidad entre Ourense-Santiago, que sí circulan
Hungary purchases Swiss trains as part of Thurbo fleet renewal
Development » Ignored Test Scan #3117 (stable)
Adif comunica a Renfe que se recupera el servicio de Rodalies por segunda vez este lunes
Adif reduce la velocidad máxima a 80km/h en un tramo de la línea Madrid-Barcelona por una rotura en la vía
Development » SpotBugs #2884 (stable)
Comença el reforç de bus al tram central de l’H12
Ayuso exige la dimisión de Puente y Sánchez por su "responsabilidad" en Adamuz
El Jarkovchanka (AKA Kharkovchanka), un coloso de la exploración que sí conquistó las tierras del continente helado
La anotación de Alvy sobre el Snow Cruiser Antártico y un recordatorio por parte de Alejandro me animaron a ver por fin un vídeo que tenía guardado sobre el Jarkovchanka, o Kharkovchanka, un vehículo construido en dos versiones entre 1959 y 1975 por la Unión Soviética que sí conquisto las tierras del continente helado.
O que, al menos, permitió explorarlas con relativa comodidad, porque conquistar todo aquello se antoja cuando menos complicado.
El asunto es que cuando otras naciones empezaron a explorar y establecer bases en la Antártida la Unión Soviética decidió que no iba a quedarse fuera, así que creó la Expedición Antártica Soviética, que llevó a cabo expediciones anuales al continente helado entre 1955 y 1992.
La primera de esas expediciones llevó camiones del ejército para desplazarse. Pero aunque sus ruedas tenían tacos no funcionaron mucho mejor que las del Snow Cruiser. Sin embargo algunos tractores de granja que habían llevado resultaron ser mucho más útiles gracias a sus orugas. Aunque de todas formas no tenían ningún tipo de aislamiento ni para quienes los conducían ni para los motores, con lo que tampoco eran la panacea.
Así que para la segunda expedición llevaron unos AT-T modificados. No los de La guerra de las galaxias sino los tractores de artillería que, entre otras cosas, son la base del carro de combate T-54.
Fueron una gran mejora, pero aún así tenían sus problemas, entre ellos que con el frío reinante allí abajo el combustible tendía a congelarse hasta el punto de que había que trocearlo con hachas o similares para poder fundirlo de nuevo y alimentar el motor.
Y de ahí surgió la idea de las autoridades de crear un vehículo especializado para la exploración antártica basado en el chasis del AT-T y en las cabinas de los aviones. Lo primero para la movilidad, lo segundo, para que los tripulantes del vehículo no murieran de frío igual que no lo hacen las personas que van en los aviones.
Le encargaron el diseño a la Planta de Ingeniería de Transporte de Járkov, Ucrania, entonces parte de la Unión Soviética, que ya tenía experiencia tanto en carros de combate como en aviones. Y les dieron tres meses para ello.
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Development » Packages #2930 (stable)
Cuerpo rechaza que la prórroga presupuestaria afecte a la inversión en infraestructuras ferroviarias
El presidente Trump firma el presupuesto de la NASA para 2026, que al final se salva de los salvajes recortes que él mismo había propuesto
Al final no ha habido ninguna sorpresa de última hora de esas que son tan habituales en él y el presidente Trump ha firmado el proyecto de ley presupuestaria H.R. 6938. Eso asegura la financiación de la NASA para el año 2026 y evita los salvajes recortes que él mismo quería aplicarle.
Y es que en la propuesta de presupuesto que la Casa Blanca envió al Congreso el presupuesto de la agencia se veía recortado en un 24 % de forma global. Aunque era especialmente sangrante en el caso de la división de ciencias de la agencia, que lo veía recortado ni más ni menos que en un 47 %.
Sin embargo el presupuesto finalmente firmado por el presidente a instancias del Congreso le da 24.440 millones de dólares a la agencia, lo que se queda en una reducción de tan sólo el 1,7 %, aunque es algo mayor si tenemos en cuenta la inflación.
De ahí que no las tuviera todas conmigo sobre si lo iba a firmar o no.
Por otro lado la One Big Beautiful Bill Act, aprobada por la administración Trump este pasado verano, incluye 10.000 millones de dólares para la NASA a lo largo de los próximos seis años, con lo que al final la agencia dispone de 27.530 millones de dólares para 2026.
Con esto, aún teniendo en cuenta la inflación, es el más alto en las últimas tres décadas. Aunque a todos los efectos el presupuesto de la agencia lleva años sin crecer, lo que le permite mantenerse pero no le da mucho margen de crecimiento.
A ver lo que consigue hacer Jared Isaacman, el nuevo director de la agencia, con todo este dinero.
Aunque en presupuesto no es el único problema, pues los recortes en personal han sido salvajes en este primer año de la segunda administración Trump, en especial en los primeros meses en los que DOGE, el departamento de eficiencia gubernamental dirigido por Elon Musk, campó a sus anchas.
Ecolución del número de personas empleadas por distintas agencias de los Estados Unidos – Nature
Claro que no sólo la NASA ha sido víctima de esos recortes, tal y como se puede ver en el artículo US science after a year of Trump de Nature del que sale la gráfica anterior.





