Modelismo

Astra consigue poner en órbita su cohete Rocket 3.3 al cuarto intento

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En el caso del Rocket 3.3 de Astra no se cumplió aquello de que a la tercera va la vencida a causa de una fuga de propelentes. Pero al cuarto intento la empresa por fin ha conseguido poner en órbita uno de sus cohetes. El 20 de noviembre de 2021 el Rocket 3.3 con número de serie LV0007 despegaba del Espaciopuerto del Pacífico en la isla de Kodiak, en Alaska, y entraba en órbita ocho minutos y medio después.

Alcanzó una órbita sincrónica al Sol de 500 kilómetros de altitud. A bordo iba el conjunto de instrumentos STP-27AD2 de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos. Su objetivo era medir los parámetros del lanzamiento de cara a otros que vengan en el futuro. La carga útil no estaba diseñada para separarse de la segunda etapa del cohete, así que ahora mismo las dos orbitan juntas.

Rocket 3.3 es un cohete de 11,6 metros de largo diseñado para colocar cargas de entre 25 y 150 kilos en órbita sincrónica al Sol. La primera etapa monta cinco motores Deplhin con bombas eléctricas para los propelentes, igual que el Electrón de Rocket Lab, que también usa bombas eléctricas. La segunda etapa monta un motor Aether que funciona con tanques presurizados de propelentes.

Una característica interesante de este cohete es que está diseñado para ser transportado, junto con el equipo de tierra, en un contenedor estándar. Esto le permite ser lanzado casi desde cualquier lugar que tenga poco más que una superficie plane en la que apoyarlo. El precio es también espectacular: la empresa lo da en un millón de dólares por lanzamiento.

Con el éxito de este lanzamiento es posible, si el análisis de datos confirma que todo ha ido como debería, que Astra realice otro lanzamiento antes de que termine el año. Aunque aún les falta un poco para alcanzar la cadencia de un lanzamiento al día de la que hablaron en su momento.

La empresa está en Twitter como @Astra.

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Los curiosos octógonos suavizados pobremente empaquetados

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Resulta que el octógono suavizado es la figura geométrica convexa con simetría central con menor densidad de empaquetamiento máxima. O, explicado en palabras más sencillas: si intentas colocar muchos octógonos de estos sobre un plano, la densidad máxima que puedes lograr (entre el área cubierta por las figuras y la superficie total) es ~0,902414, como en el dibujo. En el caso de los círculos, que intuitivamente parecerían las figuras con menor densidad máxima porque desperdician más espacio alrededor, es de ~ 0,906899, un pelín más.

Esta curiosidad es relevante cuando se estudian los llamados problemas de empaquetamiento, que en el mundo real se convierten en cuestiones tales como la mejor forma de aprovechar los troqueles de figuras iguales en una hoja de papel o una lámina de aluminio o cómo meter más naranjas en una caja (en este caso, en tres dimensiones).

Cuando vi el problema me entró una duda, ¿no puede haber distintos tipos de octógonos suavizados? Y así es: dependiendo del radio de suavizamiento o redondez, estos octógonos pueden tener distintas formas, lo cual podría afectar al problema y a su solución. Esto se resuelve aclarando que el octógono redondeado en cuestión es el que tiene un circunradio √2 con el centro en el punto (2+√2, 0) y un vértice en el punto (2,0). Hay algunas ecuaciones respecto a esta construcción, pero en la página de la Wikipedia se puede ver cómo se genera gráficamente, simplemente moviendo y girando tres octógonos regulares hasta que forman un triángulo.

Esta curiosa forma geométrica dio lugar a la llamada conjetura de Reinhardt que afirma que este tipo de octógono redondeado es efectivamente la figura convexa con simetría central de mínima densidad de empaquetamiento máxima, aunque todavía no se ha podido demostrar. Se considera un relevante problema no resuelto en matemáticas, que no acarreará seguramente ningún premio para quien consiga una demostración pero sí algo de fama y gloria.

(Vía @RobinHouston.)

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Robots cuadrúpedos resistentes portando armas automáticas. ¿Qué podría salir mal?

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El grado de inquietabilidad de este robot cuadrúpedo llamado Vision 60 portando un arma automática es 11 sobre 10. Lo he encontrado en un artículo titulado Armed Robots for the U.S. Military en el que el CEO de Ghost Robotics explica poco menos que aquel chiste de que «puedes acariciarlo, que no hace nada».

Básicamente lo que matizan desde la empresa es que los robots armados no son autónomos, sino más bien una especie de «rifle a distancia» que siempre dispara un operador humano. Que no tienen intención de desarrollar IA para armamento, ni siquiera para apuntar a los objetivos. Nada que ver aquí, circulen.

La sensación que dejan estos bishos reconocen que en general es negativa, porque se les puede ver resistiendo golpes, caminando sobre el hielo o apatrullando en las pantanosas aguas de un entorno de pruebas, como en este vídeo. Es curioso que no haya huevos de enseñar en el canal vídeos de el mismo robot con su rifle automático disparando a los objetivos; posiblemente eso no vende mucho. En fin, imaginarlos con sus armas automáticas a la espalda buscando objetivos y que en vez de un operador humano sea un algoritmo el que gestione su autonomía puede que sea el futuro… de pesadilla.

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Roco – Locomotora de Vapor Clase 95. DR. Epoca IV. Analogica. Escala H0. Ref: 71095.

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Locomotora de Vapor Clase 95. DR. Epoca IV. Analogica. Escala H0. Marca Roco. Ref: 71095. Precio: 409,90 Euros. LOCOMOTORA DE VAPOR CLASE 95. COLOR NEGRO. MATRICULA: 950014-1. ESCALA H0. EPOCA IV. CONPAÑIA DR. ANALOGICA. CONECTOR PluX22. VOLANTE DE INERCIA. LONGUITUD ENTRE TOPES 174 mm. LUCES BLANCAS SEGUN SENTIDO DE MARCHA. SE INCLUYE CAJA EXPOSITIVA. MARCA […]

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Fleischmann – Locomotora de Vapor clase 44, DR, Epoca IV, Escala N, Ref: 714406.

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Locomotora de Vapor Clase 44, DR, Epoca IV, Analogica, Next18, Escala N, con un funcionamiento extremadamente fino, Marca Fleischmann, Ref: 714406. Precio: 309,90 euros. LOCOMOTORA DE VAPOR CLASE 44. ESCALA N. MATRICULA DB 44 1281-3. ANALOGICA. CON CONECTOR NEXT18. MOTOR DE 3 POLOS. DOS AROS DE AHDERENCIA. EPOCA IV. LUCES SEGUN SENTIDO DE MARCHA. LARGURA: […]

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Wiking – Tractor Lanz Bulldog, Verde y con capota, Epoca III, Escala N, Ref: 095137.

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Tractor Lanz Bulldog, Verde y con capota, Epoca III, Escala N. Marca Wiking, Ref: 095137. Precio: 8,20 Euros. – TRACTOR LANZ BULLDOG. – COLOR VERDE. – CON CAPOTA. – EPOCA III. – ESCALA N. – MARCA WIKING. – REF: 095137.

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Wiking – Conjunto de tres coches Policia Alemana, Epoca III-IV, Escala N, Ref: 093500.

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Conjunto de tres coches de la Policia Alemana, Epoca III-IV, Escala N. Marca Wiking, Ref: 093500. Precio: 8,90 Euros. – CONJUNTO DE TRES COCHES DE LA POLICIA ALEMANA. – EPOCA III – IV. – ESCALA N. – MARCA WIKING. – REF: 093500.

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Wiking – Conjunto de tres coches Escarabajos VW, Epoca III-IV, Escala N, Ref: 090002.

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Conjunto de tres coches Escarabajos VW, Epoca III-IV, Escala N. Marca Wiking, Ref: 090002. Precio: 11,30 Euros. – CONJUNTO DE TRES COCHES ESCARABAJOS VW. – EPOCA III – IV. – ESCALA N. – MARCA WIKING. – REF: 090002.

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Un algoritmo que descubre contradicciones en artículos de la Wikipedia

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Ma ha parecido uy curioso lo que se cuenta en este trabajo, WikiContradiction: Detecting Self-Contradiction Articles on Wikipedia acerca de un algoritmo que han desarrollado para detectar contradicciones en el contenido de los artículos de la WikiPedia. Algo interesante porque igual que hay bots que corrigen la ortografía o la gramática puede implementarse uno que, automáticamente, marque con un rótulo de aviso cuándo un artículo tiene una contradicción flagrante en su interior (una auto-contradicción).

En sus páginas se dan algunos ejemplos, como por ejemplo cuando en la biografía de una persona el artículo dice que nació en Lakewood, Washington pero luego dice que nació en Renton, Washington. O cuando hablando de un traje famoso primero se dice que no está claro si era un original o una copia y luego se cita a un experto que afirma que muchos de ellos decían que era una copia.

Es un trabajo interesante porque tiene que, en cierto modo, comprender el lenguaje natural para entender las afirmaciones de los artículos para luego poder evaluar el grado de contradicción. También debe lidiar con la subjetividad de la evaluación; ni siquiera los editores de la Wikipedia están siempre de acuerdo en si hay una contradicción en el contenido de un artículo o no.

Finalmente, y esto me parece lo más interesante, aunque el algoritmo se limita al contenido individual de un artículo concreto, supongo que estarán trabajando en encontrar contradicciones en grupos de artículos de la misma temática o, por qué no, en la Wikipedia completa u otro tipo de contenidos. ¿Funcionaría alimentándolo con una copia de alguna constitución, el Código Civil o los ejemplares del Philosophers’ Magazine? Posiblemente. Y quizá los resultados y «razonamientos» al respecto nos dejaran sorprendidos.

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Homeopatía: demostrada científicamente*

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Un documental sobre la imprenta de Guntenberg que incluye la recreación de su fabricación, del papel y de los tipos móviles

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Si hubiera que hacer un Top 10 de inventos de la humanidad, la imprenta estaría sin duda en un alto lugar de la lista, junto con la rueda, la electricidad y algunos más. En estos 60 minutos de documental Stephen Fry y una serie de expertos narran la historia de su invención, al tiempo que también fabrican una imprenta a imitación de la de Gutenberg, con materiales, técnicas y herramientas de la época. Forma parte del interesantísimo canal Absolute History al que llegué a través del algoritmo.

Hay quien considera a Gutenberg un auténtico geek, una especie de hacker de la tecnología primitiva del siglo XV cuyo objetivo en la vida era idear un invento mecánico a partir de ciertos componentes e ideas previas (la prensa de vino, el papel, los tipos móviles) para el que había detectado una gran demanda. El caso es que la tarea no era fácil: necesitó unos dos años para tener listo su invento, con el que imprimió tan sólo 180 ejemplares de lo que hoy llamamos La Biblia de Gutenberg, de unas 1.200 páginas cada una. El coste final fue tan prohibitivo –había que inventar la tecnología y luego dedicar el tiempo y materiales para imprimir– que sólo pudieron permitírselas los más pudientes, normalmente la propia Iglesia y las grandes bibliotecas.

El documental explica con fascinación cómo eran todos los componentes y el proceso por el cual se llegó a ellos, incluyendo los tipos móviles metálicos a partir de plomo y antimonio fundido y la fabricación del papel (aunque a veces usaban vitela o pergamino de piel de becerro, mucho más costosa). Respecto a la parte mecánica de la imprenta el principal problema es que tras casi seis siglos no se conserva la imprenta original y tampoco existen dibujos. Lo más parecido y cercano es un grabado llamado La gran danza macabra de Mathias Huss de 1499, donde se ve un taller de impresión y un grabado de Durero de 1511, hecho de memoria.

Armados con todos estos conocimientos los artesanos del documental fabrican una imprenta lo más parecida a lo que podría haber sido la original, capaz de imprimir las páginas al mismo tamaño (la Biblia de Gutenberg es enorme, con páginas de unos 42 x 30 cm). Lo de los tipos móviles es especialmente delicado: hacían falta 290 caracteres «maestros» (todas las letras pero en diferentes interletrajes, así como algunos símbolos, para que el texto quedara justificado en dos columnas) y luego replicarlos para tener suficientes unidades con las que componer varias páginas a la vez. Se cree que en la Biblia de Gutenberg se compusieron unas 6 páginas simultáneamente, con 15.600 caracteres en total en un momento dado. La aparentemente simple tarea de fabricar los tipos móviles requería en el siglo XV alrededor de un año.

Toda la historia está salpicada de otras anécdotas, como las dificultades de financiación que llevaron a Guntenberg a incorporar un socio (al que luego no pudo pagar, perdiendo así su propia participación, teniendo que entregar la maquinaria y muriendo pobre) o cómo una vez impresas las páginas de texto había que añadir la rubricación en forma de dibujos y ornamentos de color. Con todo esto Guntenberg produjo su primera edición de 180 ejemplares, de los que hay sobrevivido hasta nuestros días unos 49, aunque sólo 21 están completos, así como 4 de las 12 Biblias «de lujo» que se imprimieron en pergamino.

También se menciona que antes de completar la Biblia se dedicó a imprimir una gramática latina (1450), mucho más sencilla, a modo de prueba y para sacarse un dinerillo (ese sería pues el «primer libro impreso» y no la Biblia de Gutenberg). Su invento llegó mucho más lejos: el mundo pasó de 0 a 20 millones de libros impresos en tan sólo 50 años, propagando así la cultura y el conocimiento, primero entre quienes podían pagarlo y posteriormente llegando a todo el mundo. Y también marcó, según algunos autores, el final de la edad media y el comienzo del renacimiento.

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La vida media de un documento en la Web son 75 días, pero un nuevo estudio pretende afinar esa cifra

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En 1996 un profesor del MIT se preguntó cuál sería la «vida media» de una página o documento existente en la World Wide Web. Le preocupaba incluir citas en un trabajo y que luego desaparecieran con un triste Error 404: recurso no encontrado. Ahora un nuevo estudio financiado por una donación de la Fundación Filecoin pretende afinar esta cifra muestreando 25 millones de páginas y documentos para comprobar su estado.

Revisar el artículo original de aquel profesor del MIT es todo un viaje al pasado de la WWW de hace 25 años. Se habla de AltaVista, de que Archive.org almacenaba 600 GB (hoy en día son 10 petabytes o 10.000.000 gigabytes) y de que se calculaba que existían 50 millones de páginas web en total (hoy en día son unos 45.000 millones, según datos recopilados por WorldWideWebSize.com.)

Según Según Michael Nelson, en cuyo blog he encontrado todas estas referencias, la respuesta típica a la pregunta ¿Cuál es la vida media de un documento en la Web? Ha sido históricamente 44, 75 o 100 días, según la fuente que se usara (hay estudios entre 1996 y 2003). La más citada es 75, unos dos meses y medio y las razones son de lo más diversas, pero a veces desconocidas.

Por esto en el nuevo estudio se intentará no sólo obtener el valor de la vida media real de las páginas y documentos en la WWW, además se procurará averiguar qué sucede con las páginas: cuáles son redirigidas a sitios distintos, cuáles mueren en un cruel 404, cuáles siguen existiendo pero no funcionan (o sus versiones archivadas no son usables) y cuáles han «desparecido» detrás de muros de pago, como ha sucedido con muchas noticias y artículos de periódicos y otros medios informativos.

Por aquí ya comentamos hace algún tiempo que así a ojo uno de cada cuatro enlaces de las últimas dos décadas está 404, caído en combate. Es un problema con difícil solución, aunque la más directa es irse a Archive.org a recuperar la página. Si te dedicas a publicar algo, tampoco estaría de más asegurarte de que tus páginas quedan archivadas allí y que funcionan, lo cual depende muchas veces del diseño y el código utilizado. La regla general de que cuanto más simple, mejor, también es aplicable aquí.

(Vía WS-DL.)

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Electrotren – Automotor Electrico de Alta Velocidad S-114, 75 Aniv. RENFE, Epoca VI, Analogico, Escala H0. Ref: E10201.

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Automotor Electrico de Alta Velocidad S-114, 75 Aniversario RENFE, Epoca VI, Analogico, Escala H0. Marca Electrotren. Ref: E10201. Precio: 205,90 Euros. AUTOMOTOR ELECTRICO ALTA VELOCIDAD 75 ANIVERSARIO. S-114. RENFE. ANALOGICO. CONECTOR NEM DE 21 PINES. ESCALA HO. LUCES BLANCAS Y ROJAS REVERSIBLES. DETALLADO INTERIOR. EPOCA VI. VOLANTE DE INERCIA. LARGURA: 1240 mm. MOTOR DE 5 […]

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Arnold – Vagón Tolva Tipo Uapps, Sucran Original, Epoca IV, Ref: HN6513.

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Vagón Tolva Tipo Uapps, Sucran Original, Epoca IV. Marca Arnold, Ref: HN6513. Precio: 30,90 Euros. – VAGON TIPO UAPPS. – DECORACIÓN SUCRAN ORIGINAL. – DE TECHO GIRATORIO. – EPOCA IV. – ESCALA N. – REF: HN6513. – MARCA ARNOLD.

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Divagando sobre el Metaverso, el lugar donde se reúnen las identidades digitales

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Si la nuestra es la generación de las mil caras, de las mil identidades digitales, el metaverso sería donde se juntan todas esas identidades. El lugar en el que se cruzan los caminos del mapa digital. Donde convergen nuestras versiones, la física y todas las digitales, las públicas y las privadas. Lo que somos y lo que decimos que somos. Nosotros y lo que querríamos ser.

– Metaverso: el lugar en el que crearte (y creértelo)
por Borja Ventura

Nuestro amigo Borja preparó un estupendo artículo sobre el Metaverso, el tema de moda que hace años estaba igual de moda aunque tenía otra forma y otros nombres. Tuvo a bien contactarnos para recoger algunas impresiones y lo ha plasmado en este artículo de Yorokobu, que puede leerse en formato simple o en aspecto digital con aspecto de revista, para quien añoren las publicaciones con páginas:

A mi lo que se está dejando entrever hasta ahora del Metaverso (principalmente del de Facebook, que ha sido el que ha okupado nombre y medios) me recuerda poderosamente al Oasis imaginado por Ernest Cline en Ready Player One y maravillosamente llevado a la gran pantalla por Steven Spielberg. Creo que aunque pueda haber otros estilo Matrix, Sims, Minecraft, Fortnite o incluso los mundos virtuales de Tron, o incluso el Metaverso promigenio de Snow Crash (de Neal Stephenson) y otros maravillosos de Greg Egan, el de Ready Player One será probablemente lo más parecido a lo que veremos. Pero de Oasis hace ya más de una década y de los otros metaversos, varias más. Así que ya veremos lo que nos depara el futuro.

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La Estación Espacial Internacional recupera la normalidad tras el susto con el misil ruso

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Kayla barron recibiendo sus alas de astronauta en la EEI – Matthias Maurer/ESA

A primera hora de este pasado lunes la tripulación de la Estación Espacial Internacional (EEI) fue despertada por el control de la misión antes de lo previsto –allí usan el horario UTC– debido a la aparición inesperada de una nube de fragmentos de basura espacial que se iban a aproximar demasiado a la Estación. Tanto como para que les ordenaran refugiarse en la Crew Dragon Endurance y en la Soyuz MS-19 por si hubiera que salir por patas. Pero al final las cosas se fueron calmando y pudieron regresar al interior de la Estación, aunque sin abrir las escotillas que dan acceso a los módulos laterales. Eso por fin lo han podido hacer hoy miércoles, recuperando la normalidad de las operaciones a bordo de la EEI.

Matthias Maurer, el astronauta de la ESA llegado a la Estación la semana pasada como miembro de la tripulación Crew–3, aprovechó la vuelta a la normalidad para ir publicando fotos de cuando les dieron sus pines de astronauta. Pero son fotos de la semana pasada. O ha estado muy liado o no encontraba la clave de la wifi.

El origen de la nube de basura espacial estuvo en la destrucción voluntaria del satélite Kosmos–1408 por parte de las fuerzas armadas rusas. Se trata de un satélite de la serie Tselina-D que llevaba años fuera de servicio. Fue una prueba del misil antisatélite A-235 PL-19 Nudol, que había sido lanzado con anterioridad pero sin llegar a impactar con nada.

Rusia mantiene que no fue para tanto, que ni la EEI ni la estación espacial china ni ningún satélite estuvieron en peligro. Pero es cuando menos complicado saber en qué dirección van a salir despedidos los restos de un choque como este: el Nudol destruye sus objetivos simplemente chocando con ellos a varios miles de kilómetros por hora. No necesita carga explosiva para ello; los efectos son devastadores.

El resto del mundo está razonablemente escandalizado. Aunque no hay que olvidar que desde 1985 se han realizado al menos otras cuatro pruebas de misiles antisatélite similares por parte de otros países: los Estados Unidos en 1985 y en 2008; China en 2007; y la India en 2019. Salvo quizás de la prueba de 1985 –y habría que verlo– aún quedan restos en órbita de todas ellas. Y el problema no está tanto en los fragmentos más o menos grandes que se pueden seguir desde tierra sino en los más pequeños que no hay forma de seguir. A los generados con la destrucción del Kosmos 1408 les quedan años en órbita, desde luego.


Simulación de los efectos de la basura espacial. Así queda un bloque de aluminio tras el impacto de una pequeña esfera también de aluminio desplazándose a unos 25.000 kilómetros por hora, una velocidad de hecho algo inferior a la de la EEI. La esfera de la foto está puesta a posteriori para ver su tamaño; la original simplemente se vaporizó – ESA

Pero lo peor es que mucho más allá de la indignación inicial y de la guerra de notas de prensa que se ha desarrollado después es probable que esto no tenga mayores consecuencias. A fin de cuentas Rusia es una gran potencia y casi puede hacer lo que le dé la gana. En especial en el espacio. Igual que los Estados Unidos, China e India, por otro lado.


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Woodland Scenic – Subestación Electrica, Escala H0. Marca Woodland Scenic, Ref: US2268

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Subestación Electrica, Escala H0. Marca Woodland Scenic, Ref: US2268. Precio: 109,90 Euros. SUBESTACIÓN ELÉCTRICA. LARGURA: 169 mm. ANCHURA: 114 mm. ALTURA: 109 mm. PINTADOS A MANO Y CON EFECTO DESGASTADO. CALIDAD EXCEPCIONAL. ESCALA H0. MARCA WOODLAND SCENIC. REF: US2268.

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Woodland Scenic- Conjunto de postes de tensión sencillos, cuatro unidades, Escala N, Ref: US2250.

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Conjunto de postes de tensión sencillos, cuatro unidades, Escala N. Marca Woodland Scenic, Ref: US2250. Precio: 19,40 euros. CONJUNTO DE POSTES DE TENSIÓN SENCILLOS. LARGURA 66 mm. PINTADOS A MANO Y CON EFECTO DESGASTADO. 4 PIEZAS. CALIDAD EXCEPCIONAL. ESCALA N. MARCA WOODLAND SCENIC. REF: US2250.

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Finch, una especie de versión de buen rollo de La carretera protagonizada por Tom hanks

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En un futuro no demasiado lejano la vida en la Tierra está prácticamente extinta. La causa, una descomunal fulguración solar que ha acabado con la capa de ozono, con lo que no se puede estar al Sol sin abrasarse con la radiación ultravioleta. Eso también imposibilita cosechar y recolectar alimentos; pasa tres cuartos de lo mismo con la ganadería. La civilización también ha colapsado debido además al enorme pulso electromagnético que vino con la fulguración y que frió casi cualquier dispositivo eléctrico o electrónico.

Finch Weinberg es un ingeniero robótico que sobrevive en las instalaciones de la que fuera su empresa en compañía de un robot llamado Dewey (puntos para quien pille la referencia) que personalmente me recordó a un Aibo de Sony sin «piel» y con una cesta encima y un brazo articulado para coger cosas y de su perro Goodyear. Va recorriendo San Luis junto con Dewey en busca de comida que pueda quedar, y es de suponer que de gasolina para su enorme camión. Y así van tirando.

Pero él es consciente de que está enfermo y de que probablemente no le queda mucho tiempo. Así que está construyendo un robot humanoide al que además de las tres famosas leyes de la robótica de Asimov le programa una cuarta: la de cuidar al perro.

Cuando la tarea aún no está terminada una enorme tormenta empieza a cernirse sobre San Luis y las previsiones –con datos recogidos de no se sabe muy bien dónde– son que durará 40 días. Así que a Finch no le queda más remedio que tomar la decisión de marcharse; no podrán sobrevivir todo ese tiempo sin agua, alimentos y electricidad. Tras un proceso de decisión un poco peculiar decide poner rumbo hacia San Francisco. Así que se montan todos en una autocaravana y a tirar millas a través de unos Estados Unidos desérticos.

Sin la presencia clara de malos malosos que quieran comérselos ni nada parecido la película se convierte entonces en la historia de como el robot nuevo tiene que terminar su aprendizaje a pasos forzados sobre la marcha porque no hubo tiempo de que Finch acabara de cargarle todos los conocimientos que querría haberle introducido. De cómo tiene que ganarse la confianza de Goodyear, que al principio lo mira raro. Y de cómo tiene que aprender lo suficiente como para que él y Goodyear puedan sobrevivir cuando Finch ya no esté.

Sí, la película me recordó poderosamente a La carretera, pero en una versión más edulcorada… y sorprendentemente más creíble a pesar de que habla de las relaciones entre un humano, un perro, y un par de robots; mi problema con La carretera es que no llegué a creerme nunca la relación entre el padre y el hijo que la protagonizan.

Se deja ver, y como va incluida en la suscripción a Apple TV+, pues bueno. Pero no creo que pase a la historia.

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